lunes, 20 de diciembre de 2010

Voces...



Aaah!.. Las voces internas, esas pequeñas y chillonas voces que nos dicen cuando algo esta bien o cuando algo no lo esta, a veces son graves y sonoras, otras sensuales y profundas... como sea que suenen o a quien sea que se parezcan, siempre están allí para ayudarnos o para hundirnos más... he aquí una explicación de ello que me encontré mientras navegaba por el inmenso y oscuro mar de mi memoria en un graffiti dibujado por alguien mas...

   - Pues si doctor, Esta loco - Habla Agatha Ivanovich, tratando de convencer al medico que solo puede oírla y esbozar una pequeña sonrisa - Completamente fuera de si, la casera lo ha visto urgando en la basura!, a veces me habla para pedirme palos de golf, o masos de cartas, una vez solo me pidió 3 ases de tréboles!, un día son zapatos de charol y otro envolturas de chicles, también me dijo la casera que tiene 3 días que no sale de su casa,  tiene que ayudarlo doctor, eso no puede ser normal.

     - No se preocupe señorita -
Contesta el doctor, muy seguro de si mismo - Deme la dirección mañana iré a visitar al señor Ivanovich....

  
  El. Doctor Michael Summer Psiquiatra reconocido, se toma demasiado en serio su trabajo, siempre al lado de la razón y la lógica, estaba apunto de aprender que a veces la lógica es un estorbo para la razón.

     Al día siguiente, El medico llega a la vecindad a buscar al señor Robert Ivanovich, tío de Agatha y presunto loco de atar... Toca a la puerta del apartamento 13-C sin ningún resultado, cuando se disponía a retirarse, una mujer se asoma por la ventana llamándole la atención.
    - Se mudo al apartamento del sótano, junto al deposito de herramientas y la basura -  Le chillo la mujer, tenia ese tipo de voz que uno estaría feliz de no volver a oír.
   - Gracias - Contesto el doctor, dando la vuelta y buscando las escaleras que llevan al sótano, las escaleras estaba tan oscuras como los pelos de una rata la cual seguramente se encontraba allí abajo junto con las viejas herramientas del encargado del edificio y la basura que visiblemente no había sido recogida por la compañía encargada, entre uno y otro lugar se encontraba una puerta, y esta apunto de tocar en ella cuando se abre y un pequeño individuo que a la vista se le notarían unos 70 años, lentes, cabello cano, suéter azul, pantalones caki, y zapatos mocasines un poco maltratados pero de buena piel.
     - Señor Ivanovich? - Pregunta el galeno con la voz mas tranquilizadora que se podría encontrar en el mundo.
     - Así es - Contesta Robert Ivanovich con una voz fuerte y grave, una que uno jamas esperaría que saliera de una persona tan pequeña como el, mientras busca con la mirada el piso de la basura - En que puedo ayudarlo?.
     -  Mi nombre es Michael Summer, soy Psiquiatra, me mando su sobrina, esta muy preocupada por usted - Continua el doctor tratando de buscar con la mirada lo que sea que el viejo busca.
     - Agatha, es una buena mujer, dígale que estoy bien y así dejara de preocuparse - Contesta el hombrecillo, ahora acercándose a los botes de basura y levantando piezas de cartón roto y pedazos de comida regados - No ha visto una cabeza de muñeca por aquí?.
     - Tal vez esa -
Responde Michael señalando una que esta sobre una bolsa de McDonald´s.
     - No me sirve, esta muy grande y es morena - Refuta Robert sin dejar de buscar entre la basura- Necesito una que sea rubia y la necesito en 5 minutos!.
    
Busca mientras le habla al doctor, y por fin la encuentra entre unos viejos adornos navideños, la toma, le sopla y la peina un poco, y sin dejar de verla se dirige hacia su apartamento.
      - Dígale a mi sobrina que estoy bien, solo que estoy ocupado con un proyecto importante, gracias por venir, pero no puedo atenderlo ahora - Habla al doctor sin verlo mientras abre la puerta y se pierde detrás de ella dándole un palmo de narices al doctor.
     - Señor Ivanovich, al menos dígame para que quiere la cabeza de muñeca! - La Inquietud de conocimiento escurría sobre los ojos del doctor que hasta ese momento creía haberlo visto todo.
     - Es para evitar que en el temblor se destruyan las Bahamas doc! - Responde desde adentro del cuarto sin abrir la puerta - Dígale a mi sobrina que muchas gracias por preocuparse pero estoy bien!.
     Michael al ver que no hay mas que discutir se retira, no muy convencido pero un poco tranquilo al ver que el señor esta sano, no demasiado pero al menos no era peligroso, se sube en su Volvo y se retira, enciende la radio y aunque hacia calor, la noticia que escucha le da esa sensacion de frió que camina lentamente por la espalda, "Muy bien amigos un adelanto de las noticias de las 12, al parecer hubo un temblor muy fuerte en las Bahamas, aun no se reportan desapariciones y al parecer muy pocos edificios colapsaron... mas información a las 12 ahora continuaremos con mas de la hora de Elvis aquí en la WXTW siempre reventando tus sentidos!!!". Cuando la piel dejo de estar erizada, comprendio que fue una coincidencia nada mas, solo eso y nada mas.....

     Al día siguente en el consultorio un día aparentemente tranquilo, así parecía hasta que volvió la Srita. Agatha Ivanovich....
- Pues yo lo vi muy bien señorita, hasta feliz, y de salud no se diga, a mi me pareció inofensivo
- Doctor, pero tiene que ayudarlo, cualquier cosa que necesite legalmente, yo accederé, solo ayudelo el no puede vivir así, encerrado todo el tiempo, y recolectando basura o cosas sin sentido, se lo suplico!...- 2 lágrimas escaparon del rabillo del ojo de Agatha, mostrando sinceridad, y conmoviendo un poco al medico que con una sonrisa , accede nuevamente a visitar al viejo ermitaño....

     Nuevamente se vio tocando en la puerta del cuarto que estaba en el oscuro sótano, la humedad despedia cierto olor a cañería que era bastante molesto...
-Señor Ivanovich, abra la puerta - Pidió Michael, con voz amable.
-En este momento no puedo, venga otro dia... que le parece... jamas! - Contesto igualmente amable el hombresillo sin siquiera molestarse en abrir la puerta.
-Sabia usted que puedo legalmente obligarlo a abrir, y las personas que vengan a hacerlo, no serán tan amables como yo, por favor señor Ivanovich, sea razonable - El tono de la petición seguía siendo amable pero, no tanto como la vez anterior.
Un pequeño crujido se olló cerca de la puerta, y después el rechinido que todas las puertas viejas llegan a tener cuando se abren o cierran, sale inmediatamente el viejo, cerrando la puerta a sus espaldas e interponiéndose entre el cuarto y el doctor viéndolo a los ojos le pregunta con esa voz grave que lo caracteriza....
- Es usted curioso doctor? - Pregunto el supuesto loco y antes de que el doctor respondiera volvió a hablar - Espero que si... esto le va a gustar! -  y diciendo esto abre la vieja puerta, invitándolo a entrar.
    
    Era impresionante, era una maquina hecha con agujetas de zapatos, tarjetas de béisbol, platos algunos completos otros rotos, cafeteras, broches para la ropa y ropa vieja, plantas, un pequeño ratón que daba vueltas en su rueda y esta a su vez daba energía a un foco como si fuera un dinamo, pero todo conectado entre si, era un poco intimidante pero no había lugar donde uno volteara y no viera  piezas de muñecos por todos lados empotrados o colgando de algún alambre o cadena, interruptores, plumas de ganso, bolígrafos acomodados en una balanza haciendo contrapeso con una pequeña maceta de sabila, series navideñas envolviendo con su luz a una vieja silla, y esta a su vez estaba sosteniendo 6 libros iguales, el mismo escritor, el mismo libro, en 6 ediciones de distintos editores con un intervalo de 4 años entre cada uno de ellos... las palabras exactas para esa visión se repetirían en la cabeza de Michael Summer varias veces durante varios días.... Simplemente SORPRENDENTE!.
- Sorprendente verdad? - La sonrisa torcida del viejo atenuó la voz grave y le dio un tono burlón a la pregunta - llevo los últimos 12 años perfeccionándola y cada vez es un poco mas difícil de acomodar, pero nada del otro mundo!.
- Es esto como un reloj? - Pregunto Michael con voz tímida y sin dejar de ver a su alrededor
- Reloj? - Le contesto el viejo, ahora burlándose abiertamente y mostrándole su muñeca izquierda - Para que construiría un reloj, este me costo 3 dolares hace 15 años y aun funciona, esta maquina evita que el mundo se vaya KABOOM! - al decir esto volteo hacia arriba como si alguien le llamara la atención, y dijo - Que?,  Tan pronto?, muy bien... - Se levanto agarro una vieja tetera y sirvió agua en la maceta de sabila que estaba en la balanza emparejándola con su contrapeso de bolígrafos
- Esto lo hiso usted solo o recibió ayuda? - Pregunto Michael con un poco de malicia pues se dio cuenta de que el viejo había hablado solo por un instante.
Robert le responde mientras se sienta en un viejo sofá y acomoda unos broches del pelo que están colgados de una tira de papel engomado - Hace 12 años estaba en mi trabajo, yo era arquitecto sabe?, y de repente oí una voz, que me decía que me regresara a casa y de paso consiguiera un pequeño árbol bonsái, yo siempre he confiado en mi voz interna y he tenido mucha suerte en mi vida, así que le hice caso, y aquí estoy desde entonces, a veces me pide agujetas de botas, otras veces vasos de unicel, siempre es algo distinto y todo tiene que estar a una hora especifica, el día que falle en hacer lo que me pedía a tiempo hubo una erupción en una isla en Africa, fue cuando la voz me dijo, "Robert, esta maquina es muy importante, evita que el mundo se vaya KABOOM, no dejes de hacer las cosas cuando se te piden" , y así ha sido desde ese momento.

- Creo que he visto suficiente - Comento seriamente Michael aun sin poder dejar de ver todos los implementos y a la magnifica maquina que ocupaba casi todo el pequeño apartamento, se levanto y se despidió del viejo que aun lo veía con la sonrisa torcida y burlona con la que lo recibió.

Esa misma tarde volvieron a tocar a la puerta de Robert Ivanovich.. - Señor Ivanovich , es Michael Summer, abra por favor - La voz amigable del doctor vuelve a aparecer esta vez escondiendo algo detrás de ella, El viejo confiado abre la puerta y al ver que hay dos enormes hombres con trajes de enfermeros a los lados del doctor Summer, da dos pasos para atrás, los enfermeros entran al cuarto y toman al pequeño hombresillo con tal facilidad que parecía un niño, entrando Michael Summer al cuarto trataba de tranquilizarlo mientras este forcejeaba - Señor Ivanovich, es por su propio bien, usted tiene demasiado stress unos días en mi clínica lo tranquilizaran un poco - Esa voz amigable estaba realmente bien entrenada, pero aun así no consiguío calmar al viejo que se retorcia como un gato furioso aunque sin ningún resultado - Usted no sabe lo que esta haciendo! - Le gritaba al doctor mientras la casera y demás vecinos observaban como se llevaban al viejo, al salir el doctor tropezó con la maquina, y tiro una bola hecha de clips para papeles, que pendían de una herradura imantada, el viejo al ver eso grito acusando al doctor - Hay va Noctoa! -
- Noctoa?, que es eso? - Pregunta el doctor un poco preocupado
- Era una pequeña isla al norte de Indonesia, pero ahora usted acaba de hundirla, espero que eso lo deje dormir tranquilamente, idiota! - La respuesta desconcertó no solo a Michael sino a todos los que la oyeron, jamas nadie había escuchado de esa isla, el hombre siguió luchando por liberarse sin éxito, hasta subirlo a una ambulancia, la casera le hace el comentario al doctor que no termina de admirar la extraña maquina que estaba en el cuartucho - Tendré que esperar a mi marido a las 7 de la mañana para que me ayude con este desorden, yo sola no podría con toda esta porquería! - La voz un poco gangosa de la mujer cincuentona, llamo la atención de Michael que estaba un poco preocupado aunque aun no sabia porque, habla por teléfono a la clínica para asegurarse que el viejo reciba un buen trato se sube a su volvo y se va a su casa con un cargo de conciencia enorme el cual falla al querer esconderlo con 3 vasos dobles de whiskey, se acuesta en su cama y voltea a ver su desgastado reloj despertador con radio y se da cuenta que son solo las 8 de la noche, solo había pasado hora y media desde que mando encerrar a un viejo indefenso que su único delito fue el trabajar en un proyecto inofensivo, medito otros 15 minutos hasta que los 3 vasos llenos de whiskey hicieron efecto, y se quedo profundamente dormido.

     6:30 a.m., el viejo reloj radio hace su función, ".... El tsunami hundió por completo la isla y se llevo a todos los habitantes en ella, la ultima cuenta registrada era de 3200 personas, es una pena, en otras noticias, un hombre intento asesinar al candidato a la presiden....." La mano nerviosa de Michael acallo el radio, de un salto se levanto de la cama y tropezó con la sabana, dando tumbos se levanto y cogió el teléfono..
- "Información en que puedo ayudarle?" - La operadora pregunto
- Por favor señorita el teléfono de la WXTW por favor - La voz quebrada y grave hacían notar su claro miedo.
- WXTW le atiende Rose, a donde lo comunico? - La voz mas sexy que uno pudiera encontrar en todas las recepcionistas del mundo, si no hubiera estado tan asustado Michael le hubiera pedido una cita en ese instante.
- Por favor señorita solo quiero que me confirmen una noticia que acabo de oír.... que paso en el tsu... - Mientras preguntaba había prendido el televisor, no fue la imagen de una gran cantidad de agua pasando sobre lo que parecían haber sido unos pequeños cerros y ahora solo se veían las puntas lodosas, no eran los barcos que daban vueltas al rededor de esas puntas lodosas o los helicópteros o los pedazos de casas y navíos que flotaban al rededor de los barcos de rescate, era el cintillo informativo que aparece en la imagen, ese que informa lo que sucede en unas letras brillantes, ese cintillo que siempre aparece en la parte de abajo del televisor como un anuncio de leds de los que hay en los restaurantes,  fue lo que lo hiso entrar en pánico  "Tsunami hunde completamente la isla de Noctoa... No hay sobrevivientes".- Si digame que se le ofrece?, Bueno?.. Bueno? - Insiste la recepcionista, pero no hay respuesta así que cuelga la bocina.
Inmediatamente Michael, toma el teléfono nerviosamente marca a la clínica pero en su nervosismo se equivoca y aprieta varios números a la vez, al cuarto intento le contesta la enfermera en turno...
- Clínica the other side, en que puedo aydarlo? - La voz aguardentosa de la enfermera Sally se oía mas ronca por teléfono.
-Sally, soy Mike, por favor diles a Matt y a John que lleven inmediatamente al Señor Ivanovich de regreso a su casa, es urgente Sally! - La voz nerviosa se convirtió en una petición temblorosa, uno se podría imaginar al doctor hablando como si tuviera 10 años y estuviera viendo por primera vez el Exorcista.
- Esta bien doctor Mike? - La enfermera le pregunta pero el doctor ya había colgado.
En su volvió el doctor apresuraba el gasto de gasolina, y arriesgaba las luces rojas, estaciona el carro a mitad de calle y baja las húmedas y oscuras escaleras del sótano, y exactamente entra al cuartucho cuando la casera esta a punto de destruir la maravillosa maquina del señor Ivanovich.
- Deje eso como esta! - Grito el doctor.
- Por dios, Que susto me dio, que no fue usted el que encerró al viejo loco!, para que quiere esta chatarra! - Contesto la mujer gangosamente.
- Es un asunto medico, no ha movido nada de su lugar verdad? - Pregunto Michael mas inquisitivo que nunca.
- No, acabo de llegar, mi marido acaba de ir por un hacha para destruir esto! - Volvió a contestar la mujer.
- Bien, por favor déjeme solo un momento necesito revisar unas cosas - La invito a dejar el lugar de una forma no muy cortes; Mientras la mujer se retiraba, llegaban los enormes enfermeros con el viejo Robert, el cual inmediatamente que entro saludo al Doctor con una agradable sonrisa y su voz de tono grave.
- Buenos días doc - Se dirigió a un pequeño ropero que estaba empotrado en una pared donde la maquina todavía no había ocupado el lugar, lleno una bolsa con ropa tranquilamente ante la mirada atónita del doctor y de los enfermeros los cuales prefirieron retirarse, y así con la bolsa en la mano se acerco el viejo a la puerta.... se detiene, voltea a ver a Michael y le dice.
- Rápido, tienes un pañuelo - Le pide extendiendo la mano.
- Claro aquí tienes - Le contesta dándole el pañuelo que guardaba en el bolsillo del saco, esperando que lo colocara en el sitio exacto y así evitar otra catástrofe.
- Gracias! - Dice Robert mientras se dispone a limpiarse la nariz.
- Creí que lo ibas a colocar en la maquina, que las voces no te han dicho nada?- Le pregunta con nerviosismo.
- Claro que me hablaron, ayer que estaba en tu clínica, me dijeron, Robert alguna vez has ido a Rio de Janeiro?, yo les conteste que no, y entonces me dijeron, pues es momento de que lo hagas, estas libre de este trabajo!- La sonrisa jamas abandono el rostro de Robert Ivanovich.
- Y entonces quien se supone que va a evitar que el mundo se valla KABOOM!!, o puedes dejar que esto se quede así nomas tienes que.... mira, la balanza se esta desequilibrando- Dice Mike mientras busca una pequeña tasa  - le hace falta agua! - y se la vierte a la maceta de sabila que esta como péndulo con el contrapeso de bolígrafos,
- Mira allá, hace falta un Pandero, y lo necesito en 5 minutos - Insiste Michael, hablando con Robert quien lo ve con ternura y le dice en voz muy baja.
- Dale una oportunidad, no es tan difícil como parece, solo tienes que escuchar tu voz interna, ella te dirá que hacer... Hasta la vista doc! - dicho esto se retira, sin hacer demasiado ruido, pero el doctor no se da cuenta puesto que esta desesperado buscando un pandero en la basura y es mejor que lo encuentre porque... bueno.. nadie quiere que el mundo se valla KABOOM verdad.
    


    






    

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