jueves, 18 de noviembre de 2010

Tranquilidad...

   
 A veces estamos tan inmersos en el ruido, que es difícil distinguir que es lo que estamos oyendo y que es lo que estamos escuchando, cuantas veces no se nos antojaría estar a solas para reunir nuestros pensamientos y acomodarlos para analizarlos con calma, o simplemente, no tener el fastidio constante de las personas que sin desearlo, roban nuestro tiempo de tranquilidad, es algo que deberían pensar mientras, tranquilamente pasean por los pasajes de las catacumbas empolvadas de mi memoria, que les muestra un claro ejemplo, del tiempo necesario para uno mismo, en una pintura creada por alguien mas......

     "(a Fausto que ha dejado de bailar)
MEFISTÓFELES: ¿Por qué dejas marchar a esa linda muchacha, que tan deliciosamente cantaba para incitarte a bailar?
FAUSTO: ¡Ah! En medio del canto , saltó de su boca un ratoncito colorado.
MEFISTÓFELES: ¡Vaya una razón! Eso no hay que tomarlo a pecho. Ya basta que el ratón no fuera gris. ¿Quién hace caso de ello en la hora propicia del amor?
FAUSTO: Luego vi …
MEFISTÓFELES: ¿Qué?............
     Leía en voz baja Frank Davenport, el cajero con mas tiempo de trabajar en ese banco, 34 años en el mismo puesto, leer fausto en horas de trabajo explicaría el porque jamas avanzo de puesto;
     Cliente -Señor por favor tengo aquí 10 minutos viéndolo leer, atiendame por favor!- Exclamo la señora con visible enojo y volteando a ver a la multitud de personas que se remolinaban detrás de ella en lo que parecía una fila interminable.
     Frank - Disculpe señora pero es que siempre he querido leer este libro y jamas tengo tiempo, vera usted....
     Cliente - Me importa un reverendo pepino que este haciendo!, atiendame por favor! - Interrumpió la señora ahora mas enojada.
     Frank dejo a un lado su libro no sin antes poner el señalador en la pagina donde se había quedado, y aun así entre cliente y cliente le daba un repaso a su libro, es un vicio raro eso de leer y para el cajero no era un vicio, sino una necesidad, aunque jamas tenia tiempo de hacerlo, siempre había algo que hacer, alguien a quien atender, y si no era eso es que no encontraba sus lentes, grandes y gruesos como el fondo de una botella de sidra y sin ellos seria imposible que viera cualquier cosa, sin los lentes seria casi ciego. Antes de la hora de salida, la señorita rubia que trabaja en su escritorio fuera de la oficina del gerente, le da el recado al viejo Frank.
     Rubia - El señor Coleman quiere verlo en su oficina Frank -  Dijo con la voz que cualquier rubia de 22 años y cuerpo escultural podría tener.
El cajero la ve a los ojos y solo mueve la cabeza, un poco avergonzado, porque sabe perfectamente para que lo quiere el señor Coleman, quien no solo era el gerente del banco sino el dueño también, hijo del anterior Coleman gerente del banco y a su vez nieto del fundador, "Mucho prestigio en tan poco tipo" siempre prensaba Frank cuando lo veía entrar paseando sus 1.55 mts. de estatura en sus trajes de 5000 dolares y sus zapatos relucientes de piel, se veía muy gracioso, muy bien vestido, pero gracioso.

     Sr. Coleman - Frank Davenport, el empleado menos eficiente que este banco ha tenido - Le dice con tono déspota al viejo que solo podía agachar la cabeza y tratando de esconder el libro en el dentro del saco - Pase por favor!.
     Frank - Si Sr. Coleman para que me necesitaba - Responde sumisamente el viejo - Puedo ayudarlo en algo.
     Sr. Coleman - En realidad usted no me sirve para nada - Insistía el gerente con el mismo tono de voz y ahora sacudiéndose un poco el traje, mientras volteaba su silla para ver a través de la ventana - En realidad solo lo mande llamar porque vino una cliente a quejarse de la forma en que usted la atendió.
     Frank - No se a que se refiere señor - Le contesta con voz baja mientras abre el libro y lo lee de reojo.
     Sr. Coleman - Mire Frank, hace solamente 3 años que mi padre murió, al parecer usted era amigo de el, así que me pidió de favor que no lo despidiera, que solo esperara a que se retirara, y yo he tratado de hacerlo hasta este punto, usted pensaría que eso es algo fácil para mi, no es así?.
     Frank - FAUSTO: ¡Ah! En medio del canto , saltó de su boca un ratoncito colorado.
MEFISTÓFELES: ¡Vaya una razón! Eso no ha....... -
En voz muy baja, leyendo para el únicamente, pero aun así haciendo un ruido bastante ominoso .
     Sr. Coleman - SEÑOR DAVENPORT POR FAVOR!! - Ofuscado el grita al viejo que se sobresalta con el ruido - Estoy tratando de darle una explicacion del porque no lo he despedido aun y usted en mis narices se pone a leer ese maldito libro que solo hace que este banco quede mal!!
     Frank - Usted disculpe es que siempre he querido leer este libro y nunca tengo tiempo de leer en lo absoluto, mi mujer no me deja hacerlo, es enemiga de cualquier lectura, solo dice que es una perdida de tiempo y fijese que esta historia es buenísima acerca de un viejo que le vende el alma al.....
     Sr. Coleman - Me importa un pepino de que se trate, por favor deje de leer en el trabajo o si no voy a ver que lo despidan tan rapido que su libro se deshojara en el trayecto de aquí a la puerta de salida, ENTENDIDO!?.
     Frank - Entendido - Dice por fin el viejo, que cierra su libro, agacha la cabeza y se retira lentamente.

     Rumbo a su casa pasa por una revistería donde exiben una edición especial de Romeo y Julieta de Shakespeare y al lado el periódico del día, mostrando en la pagina central la noticia en letras rojas "SE ROMPEN RELACIONES CON EL PAÍS ORIENTAL, POR MOTIVO DE LAS ARMAS NUCLEARES, POSIBLE GUERRA EN LA PUERTA". "Esto se va a poner feo" Pensó Frank, mientras seguía su camino.
    Al llegar a casa inmediatamente esconde el libro en el escritorio que estaba junto a la puerta, y se asoma debajo de el en busca de una caja de zapatos vieja, la toma y abre, dentro hay un viejo tomo de poesía francesa, voltea para todos lados y se lo guarda en la bolsa interior del saco sin darse cuenta de que unos ojos ya se habían enganchado a el desde que llego.
     Mary Davenport - Frank que escondes ahí? - La inquisidora voz de la mujer escuálida, de boca grande que alguna vez fue agradable a la vista y ahora es simplemente una sombra de lo que alguna vez pudo llegar a ser - no sera uno de tus libros verdad, ya estas perdiendo el tiempo en eso nuevamente?
     Frank - No mi cielo, es una agenda simplemente
     Mary - Oh en serio, dejame verla...
     Frank - No tiene importancia, mejor dime que hay para cenar!
     Mary - No hay cena, te dije que si no conseguías un aumento no habría cena, y como no crei que lo consiguieras, ni siquiera me moleste en hacer algo para cenar...Muestrame ese libro Frank Davenport, te prometo que esta vez no te lo quitare... solo quiero saber de que se trata! - Cambio la voz súbitamente, se afino y se volvió melodiosa, como cuando invitas a alguien a bailar esperando obtener algo mas que un baile.
     Frank - En serio cielo!, quieres saber que dice el libro, estaría gustoso de leerlo completo para ti, ven sientate - Le tomo la mano guiándola al sillón mientras sacaba el libro del saco con la cara iluminada de gusto y sorpresa - Mira este libro es buenisimo te va a encantar.
La mujer no dijo nada solo una sonrisa torcida se dibujo en su rostro huesudo, y sus ojos de por si pequeños se afilaron aun mas, impaciente y serena al mismo tiempo se sentó en el sillón y espero...
La sonrisa y la luz que iluminaron la cara de Frank desaparecieron al instante en que abrió el libro, desesperado  lo hojeo y vio con desesperación que todas las paginas del libro estaban manchadas de tinta, haciéndolo imposible de leer...
      Frank - Pero que le sucedió a mi libro, es el que me dio mi madre antes de morir! - La voz menguada del viejo estubo a 2 grados de quebrarse, pero no lo hizo.
     Mary - Lo encontré en una vieja caja de zapatos y como estaba tan sucio y viejo pensé que no te importaría, además sabes que leer todo el tiempo es una perdida del mismo - La mujer le decía con voz viperina viéndolo como si ella midiera 3 metros y el solo la mitad - debes de estar pensando en que vaz a hacer cuando te despidan o te retires de ese empleo tan miserable que tienes, es miserable como tu vida y va de paso la mía, que si sigo aquí contigo es porque espero que todos mis años de aguantarte, rindan frutos el día que te den tu pensión por 35 años de mal servicio!.
Dicho esto se levanto y se fue a su cuarto, dejando a su marido, absorto, no era la primera vez que le decía tanta recriminacion, pero esta vez, lo dejo con la vista fija en el viejo libro hechado a perder y el corazón en el mismo lugar donde se encuentran los zapatos.

     Nuevamente en el trabajo al día siguiente, con la vista en el televisor, empleados y clientes del banco veían las noticias de la mañana, al parecer la guerra si estaba mas cerca de lo que todos pensaban, veían como hablaban ambos presidentes, dando sus puntos de vista en insistiendo que lo único factible seria hacerse entender con el remedio infalible de las balas, todo esto pasaba mientras el buen Frank leía un capitulo mas de Fausto.
     Rubia - Frank dice el Señor Coleman que le traiga la caja 234-b de la bóveda - Le dice al oído al viejo que hipnotizado por Mefistofeles y su manera de engatuzar a Fausto, apenas si se dio cuenta que los carnosos labios de la rubia se acercaron demasiado como para manchar su oreja de rojo pasión No.4.
Frank sin hacerle demasiado caso se levanta, con un ojo en el camino y otro en el libro, se dirije a la bóveda, que demasiado grande para la cantidad de cajas de seguridad que tenia y demasiada seguridad para la cantidad de dinero que guardaba, lucia fría y húmeda, y lo estaba, ya que se encontraba 2 pisos abajo de la recepción, el cajero prefirió usar las escaleras para tomarse su tiempo y continuar leyendo, un poco molesto por tener que detener la lectura para ingresar el código de 7 números que pide la enorme puerta de la bóveda, al entrar se pone a buscar, pero en realidad no tiene idea de que.
     Frank - Que me pidió esta niña? - Dijo en voz alta - La caja 432-c? , Demonios tengo que volver a preguntarle, aunque claro que siempre podría leer un momento aquí, - Continuaba hablando en voz alta y para el solo - No hay quien me moleste y para cuando se den cuenta que estoy aquí abajo ya habré terminado 2 capítulos! por fin un lugar para leer!.
Apenas se acomodaba para sentarse en el piso cuando un terremoto increíble sacudió el enorme cuarto, era algo inesperado, sin aviso, solo la fuerza de la naturaleza siendo descargada en ese cuarto, Frank trataba de mantenerse en pie pero era difícil, pues trataba de hacerlo con una mano y con la otra se cubría de las cajas que salían volando de los estantes que eran sacudidos como por brazos gigantescos invisibles, en la lluvia de cajas de metal una se encontró con la frente de Frank, dejándolo inconsciente.

     El frió y un dolor de cabeza, lo obligaron a abrir los ojos, milagrosamente los fondos de botella aun estaban en su lugar, la oscuridad dejaba ver claramente un haz de luz que se escurría con timides entre la enorme puerta y el marco, tropezando con cualquier cosa que se encontrara en el suelo, se hiso a la salida, encontrando nada mas escombros y destrucción por todas partes; no batallo demasiado en encontrar la salida, el edificio estaba demasiado bien hecho y aunque algunas paredes calleron, la estructura se mantuvo en pie, orgullosa de sus cimientos, todavía no terminaba de acostumbrarse a la luz del sol, el sol mas brillante que jamas hubiera visto en 60 años, ni una sola nube dibujada en el cielo, ni el canto de un pájaro o el ladrido de un perro, no claxons, ni gente silvandole al taxi mas cercano, no había personas a su alrededor, solo el sonido de hierro retorciendose y derrumbes a veces lejos otras veces mas cerca, camino por la desértica y devastada ciudad alzando la voz cada 10 metros "AUXILIOOOOO!!" Gritaba cada vez mas fuerte y cada vez haciendo un sonido gutural al final de la "O", señal que su garganta le empezaba a arder por el polvo y el esfuerzo, pero el dolor desapareció con el grito aterrador que pronuncio al ver los cadáveres de 2 personas que aun seguían atoradas en un mustang 70, no estaban completos y estaban quemados hasta los huesos, todavía se sentía el calor de las flamas que seguramente habían consumido a esos pobres incautos, lo mas extraño era que, conforme avanzaba, había mas cadáveres identicamente quemados hasta los huesos, no importaba donde estuvieran, siempre carbonizados, sin carne solo hueso.

     Frank - Que paso aquí? - Hablaba una vez mas en voz alta y para el mismo - Un terremoto no pudo haber sido, porque no hay sobrevivientes?, nadie atrapado en los escombros!, Tuvo que ser una explosión, pero de que magnitud?, he caminado por horas y sigo viendo quemados... La Bomba... La guerra.... Sucedió!...
     Lloro un poco por su infortunio, era un hombre sensato, no muy valiente pero si sensato, cuando se seco las lágrimas se puso a buscar comida y en su andar, la visión mas grandiosa que pudo tener en su vida.
La majestuosa entrada de 2 enormes puertas de madera que resguardan la biblioteca municipal. Jamas se vio sonrisa mas grande en un viejo de cara larga como la de Frank Davenport ese día, donde las ruinas, la muerte y la perdición reinaban toda vista, Dando tumbos subió las escaleras y entro al edificio que aun seguía en pie y sin trazas de querer caer. Una lágrima mas salio de su ojo derecho, que se confundió con el hilillo de sangre que aun escurría del golpe que tenia en la frente, la visión era magnifica, miles de libros tirados, Gohete, Shakespeare, Kissinger, Lorca todos revueltos en el piso pero aun esperando unas manos que las pudiera levantar y volver a la vida en su lectura, aun había estantes sin caer con cientos de libros acomodados por orden alfabético y por si fuera poco, a 2 pasos, el olor a café de una maquina de expresos que aun funcionaba, un despachador electrónico de pastelillos roto, al cual no había que meter monedas para obtener el preciado tesoro de chocolate o almibar, era simplemente perfecto.

     Frank - No puedo creerlo! - Grito al cielo, mientras apilaba los libros en orden de importancia para el - Todos los libros del mundo para mi, todo el tiempo del mundo para mi, no hay nada mas que yo quisiera pedir!, Tengo todo para mi solo!.

     Todo en la vida tiene un precio, y aveces la gente se da cuenta cuando ya es demasiado tarde, así le paso al viejo cajero, cuando terminaba de gritar, el peso de los libros que llevaba en los brazos lo hizo trastabillar, en el movimiento, aventó los libros y con ellos los lentes de fondo de botella, que al caer se hicieron añicos, junto con la esperanza de un viejo, amante de la lectura llamado Frank Davenport.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Cordero, para cenar....

      Clásico es aquello que aunque pase el tiempo aun sigue vigente... no es viejo es clásico.... como esta historia rescatada de las garras de mi memoria que asegura... fue escrita por un maestro... hace mucho tiempo....

     Daisy Tatcher, 35 años, su imagen podría ser recordada como la ama de casa perfecta de los años 50, un lindo vestido amarillo de flores blancas que le caía perfectamente hasta abajo de las rodillas, jamas fue una mujer voluptuosa, pero su sonrisa, sus ojos y cabellos rubios tenían esa característica que solo Marilin Monroe podía ostentar. tarareaba una canción de Sinatra mientras recogía la mesa, no era tarde y su marido no se dilataría mucho, el horno estaba llegando al punto exacto para ser utilizado y empezaba a reclamaba esa pierna de cordero con vino blanco y miel de maple que la madre de Daisy le enseño a cocinar, la perfecta cena, para el aniversario perfecto...

     El marido llega a casa, fastidiado, El hombre de 1.92 metros de mirada pesada, de nombre James Tatcher, Jefe de la policía de su ciudad, esa noche no estaba de humor, y su mirada era mas profunda que de costumbre, la pequeña mujer se acerca a besarlo y solo recibe el mármol de su mejilla, a la que visiblemente le hace falta afeitada desde hace varios días, "Como te fue? - Se aventuro ella, con la mirada tierna pero intuyendo la respuesta - Día pesado en la oficina?", El frío de la mejilla del hombre se esparció a su boca al no responder nada, solo se quitaba el abrigo y la corbata, pero, sin dejar de mirarla fijamente, "No te preocupes - Insistió con la voz de un ángel - Sabes que todo se arreglara, ve a bañarte, estoy a punto de hacer mi especialidad, son las 6 de la tarde, en 2 horas estaremos cenando y no recordaras eso que te molesta, anda, dejé tu bata doblada en el estante del baño y la tina esta llena de agua tibia, como a ti te gusta!", no recibió respuesta, solo la mirada profunda y pesada que le lanzaban los ojos azules que destellaban con la luz de la lampara que tenia a un lado de su reposet y solo la usaba para leer los artículos de cualquier edición de playboy. Al no recibir respuesta ella se da la vuelta, dolida aunque esperanzada de que, después del baño el humor de su marido cambiaría, " Espera Daisy - Por fin hablo el con un tono sombrío y misterioso - Tenemos que hablar", El énfasis en esa frase sonaba al conteo regresivo de la prueba de alguna bomba atómica, es un sonido muy peculiar que solo se usa para dar malas noticias, ella se detuvo, dio media vuelta y se acerco lentamente, con la mirada fija en el y un cierto temblor en las manos, "Lo he estado pensando mucho últimamente - Continuo el marido con el mismo tono - Y creo que es tiempo de decirlo, conocí a una mujer hace algún tiempo y creo que la amo, lo mejor es que tu y yo nos divorciemos, ya no puedo seguir con esta farsa, se que estarás bien, ya he arreglado una pensión que sera suficiente durante 10 años o hasta que conozcas a alguien bueno para ti", dentro de ella solo se oyó un leve sonido, como el de una rama seca partiéndose a la mitad, sin expresión en el rostro volvió a dar media vuelta, y enfilo hacia la cocina, " A donde vas?" Pregunto el, un poco asombrado de la reacción de su mujer, "Voy a poner la pierna de cordero en el horno - Contesto ella con voz monocorde y sin tomar aire - Aun no la saco del congelador, deja que te bañes y cenes, veras como todo es diferente cuando cenemos",  siguió caminando confundida, como alguien que fue herido de muerte pero no quiere que nadie se de cuenta, choco con la puerta de la cocina y no lo noto, abrió el congelador y saco la pierna de cordero, recordó como la pidió al carnicero hace 2 días, "Deme la Pierna de cordero mas grande y llena de carne que pueda encontrar en toda la ciudad" y precisamente eso obtuvo, un pedazo de carne y hueso, suficiente para alimentar a 5 personas, congelado aun, pero ya se podía imaginar uno saboreándolo con una buena copa del vino con el que se había bañado el manjar. Lo saca del congelador y lo pone sobre la mesa, de reojo ve a su marido sacando unas maletas que estaban debajo de su escritorio, que llevaban allí varios días y que ella no quiso mover de su lugar por miedo a ser recriminada, "No te puedes ir!" Le dijo ella en voz baja y temblorosa. "Es lo mejor Daisy" Contesto el sin voltear a verla, solo seguía revisando que no faltara nada en las maletas,"No dejare que te vayas!" Dijo ella con una voz mas segura pero aun temblorosa, el la voltea a ver, con mirada despectiva y una leve sonrisa torcida, "Quiero ver que me detengas..." y se voltea nuevamente, ella caminado como un zombie lentamente a sus espaldas, sin parpadear ni tomar aliento, levanta sus manos que instintivamente habían cogido la pierna congelada de cordero que estaba en la mesa, sin que su consciencia se diera cuenta, en un movimiento increíble de fuerza y rapidez, lo golpea en la nuca, suficientemente fuerte como para haberle arrancado la cabeza a una persona normal, pero al hombre de 1.92 metros de 120 kilos, solo lo hizo caer sin hacer ningún ruido, mas que el de un bulto sin vida que cae en un piso de madera....

     Lo ve tirado, aun sin una expresión en la cara, cuando estuvo segura que estaba muerto, llevo el arma asesina a la charola que estaba en la mesa de la cocina, le dio asco, al momento de darse cuenta lo que había hecho, se agacho un poco pues el estomago el dolía, y se detuvo con las manos en la mesa, cerro los ojos, y empezó a sollozar pero sin dejar caer una sola lágrima, cuando pudo levantarse, inmediatamente le marco a su amiga Maggie Simmons, " Maggie, como estas? - La voz aun no le respondía bien, todavía tenia el nudo en la garganta y el nerviosismo en la lengua - Como sigue Roger?", "Hola Daisy - Respondió la amiga con esa voz chillóna que siempre la caracterizo - Estupendo, solo fue un resfriado, pero dime te encuentras bien, te oigo extraña", "No es nada es solo la emoción del aniversario - Volvió a contestar nerviosa - James me comento que queria que nos acompañaran a cenar, hoy para celebrarlo, podrían venir?","Claro Daisy - Chillo Maggie nuevamente, a veces no se sabia si estaba riendo o llorando - Estaríamos encantados, a que horas quieres que vayamos?", "Mira se que es un poco tarde pero, los planes los decide James siempre que llega a la casa, Que te parece a las 8:20 p.m., solo voy a comprar unas cosas que me hacen falta, ya tengo la cena en el horno", "Muy bien entonces a las 8:20 p.m. estaremos ahí - Responde nuevamente Maggie - Llevaremos el vino y el postre","Perfecto, procura que sea Blanco del Rhinn - Contesto Daisy con voz mas relajada - Combina perfecto con lo la pierna de cordero y el postre dejalo a tu elección, bueno no te entretengo mas, necesito salir a comprar lo que falta, los espero en la noche, bye!", "Bye Daisy, nos vemos mas tarde", Y colgaron, rápidamente Daisy, se dirige a la cocina rápidamente, vierte los ingredientes de la receta en la charola que contenía la pierna y la mete en el horno, regresa a donde esta el cuerpo de su marido, y empieza a voltear sillones, mesa y teléfono, papeles hasta dejar un verdadero desorden, lleva las maletas al cuarto saca la ropa y las deja acomodada en la cama, inmediatamente se nota la pericia de ama de casa que poseía, pues todo eso le tomo menos de 15 minutos, tomo su bolso y salio de la casa.

     25 minutos después un grito horrible se olle de la casa de los Tatcher, la llamada a la estación de policía a las 6:55 p.m., recibida por el oficial Hammond, al parecer la esposa del jefe lo hayo muerto al regresar a su casa, "Curtis, dile a Mason - Ordena Hammond al oficial de guardia - que vaya a atender ese llamado, mientras pongo en alerta a las unidades y llamo al forense". El Detective Frank Mason, estrella de la división de homicidios, llevaba mas años investigando y deteniendo criminales de los que llevaba fumando, vicio que pesco hace 5 años mientras resolvía un caso, de temperamento tranquilo, mirada curiosa y sarcasmo infinito, llego a las 7:25 a la escena del crimen. Entró a la casa teniendo cuidado de no mover nada y no estorbar a los oficiales forenses que llegaron 10 minutos antes que el, encontró a la mujer sentada en el sofá, con la mirada fija en el cadáver y en el oficial que lo revisaba y tomaba fotografías, su cara no tenia expresión alguna, y solo la señal de una lágrima que habría escapado de su ojo izquierdo hace ya varios minutos, "Buenas noches Señora - Dice el tendiéndole la mano a Daisy, mujer que conocía ya de hace algún tiempo pero todavía no se atrevía a tutear - Lamento lo sucedido", "Vamos Frank, nos conocemos desde hace años, deja de llamarme señora - Responde ella viéndolo a los ojos, tratando de esbozar una sonrisa - Me alegra que vinieras", "Que sucedió?", pregunto el, tratando de formarse una imagen en la cabeza, "Llego el como a las 6 de la tarde - Le dice casi inmediatamente al detective - Hablamos durante unos 5 minutos, me dijo que hablara con Maggie Simmons para invitarla a cenar, es nuestro aniversario sabes?, hable con ella, y fui a comprar unas cosa que me faltaban para la cena, cuando regrese lo vi tirado cerca del teléfono, al principio pensé que se había desmayado, porque no vi sangre en el momento, pero cuando me acerque a tratar de levantarlo, me di cuenta que no respiraba, grite y rápidamente los llame", "No viste a nadie, o escuchaste algún ruido antes de salir?" Volvió a preguntar Frank, "No" Respondió ella ahora viendo el cadáver nuevamente y tratando de sonar muy convencida, "Bien, sera mejor que pases a la cocina Daisy - A buena hora empezó a tutearla el policía - No es prudente que veas esto", "Si no te importa Frank - Le contesta ella sin dejar de ver el cadáver - Prefiero quedarme aquí, prometo no estorbar", el se sorprende un poco, pero imagina que el shock es lo que la tiene asi, no hace mas preguntas y se acerca al forense que examina el cuerpo, en voz baja pregunta, "Que tienes Joe?" , "Pues encontré fractura en las cervicales y la base del cráneo - Contesta el forense con voz amigable - Fue un golpe muy duro con algo que no tenia filo, algo demasiado grande, no un tubo, mas bien algo grueso, como un garrote de los que salen en las caricaturas de los pica piedra, recuerdas?", "Como un bat de baseball?" Pregunta nuevamente el detective, "Así es, eso seria lo mas parecido - Contesto el otro - Pero todavía pienso que tuvo que ser mas grueso". "Crees que ella tuvo algo que ver?" le pregunta ahora guiando la mirada hacia la nueva viuda, "Tal vez Frank, pero ella es demasiado pequeña, no se si tuviera la fuerza suficiente para cargar algo así de grande y aunque así fuera.... donde lo escondió?", "No lo se, habría que buscarlo" Contesto el detective entrecerrando los ojos y tratando de dibujar en su cabeza a la pequeña Daisy dándole un golpe mortal a su gigantesco marido sin que el se defendiera o se diera cuenta, una cosa difícil de hacer.

     8:25 p.m., "Que sera este olor? - Le pregunta Joe a Frank levantando la nariz como un perdiguero en busca de una codorniz - Huele delicioso", Se levantan al unisono, y ambos se dirigen a la cocina, Frank coje los guantes de cocinero que están arriba de la estufa y abre el horno, sacando el preciado tesoro, de cordero, vino blanco del Rihnn y miel de maple, "Parece que con el alboroto - Dice Frank sin quitar la vista a tan deliciosa imagen - Daisy olvidó que estaba cocinando, se ve de maravilla esto, que es lo que sera?","Es Pierna de cordero Frank - Responde ella desde atrás de los embelezados policías que jamas se dieron cuenta de que la pequeña mujer los había seguido a la cocina - Es la receta de mi madre, a James le encantaba, gustan un bocado?","Oh, no, no podríamos - Responden los dos - En un momento mas mandaremos por un refrigerio", "No se preocupen - Insistió ella tomando los guantes de las manos de Frank y apresurándose a servir unos platos - Es una lastima que se heche a perder y a James le hubiera gustado que yo los ayudara en su investigación, aunque sea de esta manera, que vengan los otros dos policías que están en la puerta, hay suficiente para todos!", Con la voz mas agradable del mundo convenció a los 2 policías y cuando se dieron cuenta ya estaban sentado los 4 degustando el delicioso platillo, con un te de limón que la misma Daisy les preparo, ella sentada en el reposet de su marido con la vista directa a la cocina, espiando a los glotones policías, que en poco tiempo redujeron la pierna de cordero a huesos y caldillo, no pudo esconder la sonrisilla diabólica que tiene cualquier personaje antagónico de una película de terror cuando ollo la conversación entre el detective y el forense....

"Que delicioso estaba esto - Dice Joe - Lastima que el muerto no lo pudo disfrutar"
"Habla en voz baja idiota - Lo regaña Frank - Esta muy atenta a lo que decimos!"
"Y donde crees que pueda estar el arma homicida? - Pregunta Joe - Aún crees que ella lo hizo?"
"No lo se Joe, pero hasta donde yo se, el arma pudiera estar casi debajo de nuestras narices".

lunes, 1 de noviembre de 2010

Poker...



Hurgando en la profundidad del oscuro vacío que da forma a mi memoria, encontré esta historia, escrita por alguien... algún día... en algún lugar...




El juego de cartas es un perfecto pretexto para juntarse a beber con los amigos y a veces, con personas nuevas, que nos regalan experiencias nuevas y grandiosas, no siempre son buenas, pero si grandiosas, como las experiencias que usualmente obtienes mientras nadas en la tranquilidad inquietante de este blog....




" Cinco Dolares mas! - Gruño John Trutter, aventando un billete arrugado al pequeño pote que a simple vista, uno contaría veinticinco dolares entre monedas y alguno que otro dolar mas arrugado que el ya mencionado - Apuesto Cinco mas a que no me ganas esta mano!", le decía viendo a los ojos al nuevo invitado, Lou C. Fernandez, dijo que se llamaba, cubría el lugar de el otro compañero de juego que según el invitado, no pudo ir porque iba a cuidar a su tío enfermo. " Acepto la apuesta - respondió Lou poniendo sus cartas en la mesa y metiéndose la mano a la bolsa- que tienes?", pregunto habiendo pagado el pote, mientras los otros 3 jugadores veían en silencio como esos 2 se discutían el dinero que ya habían apostado y perdido por sus malas habilidades en ese juego, en ese día en especial, Lentamente John le da la vuelta a sus cartas de una por una, mostrando un 7 de tréboles y 4 cartas de diferente dibujo pero con el mismo numero 4 en cada esquina, " Poker de Cuatros" Rió socarronamente John viendo a los ojos al invitado y llevando la mano derecha al montón de dinero que estaba enfrente mientras sus compañeros reían al ver el estupendo juego que tenia su compañero. Cuando la palma de la mano John toco el dinero del pote, Lou agachando la cabeza y con voz baja pero perfectamente entendible le dice al viejo burlón que tenia enfrente " No tan rápido mi querido anfitrión, aun no has visto lo que tengo" y aun no terminaba de de hablar cuando ya estaba mostrando sus cartas a todos los presentes, 2 as de diamantes y una tercia de 6 que formaban una full hand y por consecuencia un golpe directo al al poker de 4 que tenia su contrincante. Las risas y las miradas de asombro no se hicieron esperar, Jim Crocker casi se cae de la impresión "Demonios jajaja que suerte tienes hermano, 5 de 5 juegos y todo eso antes de que se acabe la cerveza jajaja - le dijo riéndose a Lou que trataba de ocultar su victoria con una sonrisa muy tímida - jajaja creo que el buen Carl nos envió un sustituto de lujo jajaja", " Callate y ve por mas cerveza que ya se me acabo - volvió a gruñir el viejo John sonriendo como tratando de esconder ese coraje que solo da cuando sientes que has perdido algo muy valioso - anda que esta haciendo un calor insoportable aquí, a buena hora se descompuso el aire acondicionado y es raro que en noviembre haga tanto calor ", Jim se levanto con desgano pero riendo aun, y se perdió detrás de la puerta que tenia a espaldas, mientras Bert recogía las cartas regadas y las volvia a revolver para el siguiente juego. Un grito surgió desde la puerta donde Jim se habia perdido hacia 5 segundos " No hay mas cerveza, ni siquiera hay un pedazo de jamón o queso para un sandwish, que no se suponía que habías comprado suficiente John?". El cansado John le contesta de igual manera, "Lo hice, pero tu bebes demasiado, anda ven sigamos jugando", "Yo voy al baño - dijo Nick con visible desesperación - hace 5 cervezas y 3 rebanadas de pizza que quiero ir y si no lo hago ahora, no lo haré nunca, no me esperen, sigan jugando" "Jamas lo hacemos Nick siempre te tardas lo suficiente como para ir a Tokio, follar a una geisha y jugar 3 veces mas" le dijo Jim con una gran sonrisa dibujada en el rostro - "Jajaja muy gracioso - contesto Nick sin esperar respuesta mientras caminaba apresuradamente por el pasillo - deja que salga de aquí y me llevare todo tu dinero", "Mientras no te lleves el baño - dijo en tono de burla Bert mientras tiraba las cartas otra vez - "Ok empezamos de nuevo, la apuesta empieza con 50 centavos", "Disculpa John me regalarías un vaso con agua - Le pide Lou a John - en verdad hace calor aquí", "Por supuesto Lou, ya sabes donde esta la cocina y los vasos están a la vista, justo como decía la bruja de mi ex esposa que debían estar - Le contesto John con voz cínica y con un dejo de nostalgia - sirvete la que quieras", Lou se levanta y se pierde detrás de la puerta de la cocina.
"No les parece raro - comenta Jim en voz baja y tono grave -  este tipo se ve que es buena persona, pero ha ganado 5 veces y las 5 con una tercia de 6, siempre tiene 3 cartas del numero 6 en su mano, no se a ustedes pero eso si me parece sospechoso", "Es cierto desde que llego la cerveza sabe como si no se hubiera enfriado - Contesto Bert con el mismo volumen de voz - además, calor en Noviembre, cuando se ha visto eso por acá!", " Y que insinúan, creen que este tipo es algún ente maligno - Les recrimino John con voz nerviosa - Y si fuera así, que estaría haciendo con Nick, es el tipo mas bueno que yo haya conocido en toda mi vida", " Pues todos sabemos para que sube el diablo a la tierra verdad? - Respondió Jim pasando saliva y dejando atónitos a los otros  - Sabemos que no es Nick entonces es a alguno de nosotros", "Es a ti Jim tu engañaste a esos dos niños vendiéndoles tu auto inservible como si fuera nuevo - Acuso Bert apuntandole con el dedo índice a los ojos - Si viene por alguien es por ti", "Estas loco si viene por alguien es por John - Replico Jim - El fue el que engaño a su esposa con la que barre la banqueta", "Callense los dos, ustedes son peores que yo - John se defendió- Saben bien de que hablo", discutían en voz baja cuando la puerta de la cocina se abre lentamente, y detrás de ella, Lou con un vaso enorme con agua claramente fría, se sienta en su lugar y al ver a los 3 hombres demasiado callados y nerviosos pregunta "Que paso muchachos, ha sucedido algo?"..."La verdad si - dice Jim con nerviosismo - Pues nos hemos estado fijando que... pues es un poco extraño.... digo se supone que eres amigo de Carl y que llegaste a la casa de Nick diciendo que el te envió para nuestro juego semanal... que el tio de Carl esta enfermo y este lo esta cuidando, pero el nunca nos contó de ti, además de que.... pues Carl siempre habla para avisarnos si no podrá venir.... aunado eso a que no recordamos que Carl tenga algún tío enfermo, y todavía mas extraño, que... pues los 5 juegos los has ganado con tercia de 6... Llamanos locos pero son demasiadas coincidencias". Un incomodo silencio lleno la habitación, nadie se atrevía a verle la cara al invitado y después de 30 segundos Lou sonrió y volvió a usar esa voz suave pero entendible "Me atraparon jajaja no creí que se dieran cuenta!". El asombro dejo mudos a los 3 jugadores, no pudieron mas que ver como la sonrisa tímida de Lou se tornaba un poco burlona y maliciosa aunque no aterradora, mas bien sarcástica, "Entonces-tu-e-e-r-e-e... " Dijo tartamudeando Bert y fue interrumpido antes de que terminara la frase " Si Bert yo soy, dejemonos de juegos, ya saben a que he venido no?" Los 3 asintieron con la cabeza aun sin decir nada "Vamos chicos no se asusten solo vine por uno" Dijo tranquilamente Lou, sin dejarlos de ver a los ojos " Quien... - musito Jim - Nick?", "Jaaa, claro que no, aunque quisiera, hay lugares demasiado blancos y puros,  Nick esta revolcando se en esa pureza, solo de olerlo me da asco" Respondió Lou riéndose un poco y tapándose la nariz, "Entonces quien - dijo John molesto y asustado a la vez - dilo de una vez....", "Tranquilo John me he pasado buen tiempo con ustedes así que me gustaría hacer esto mas interesante- Les decía mientras tomaba las cartas y con la destreza de un tallador de las vegas, sin dejar de ver a los estupefactos jugadores a una mano revolvía la cartas con maestría -  ... que les parece un juego.... el que saque la carta mas pequeña se va!" . La sonrisa dibujada en su rostro era cada vez mas sombría y perturbadora, realmente gustaba de los juegos de cartas, como si el los hubiera inventado y nadie pudiera ganarle. Una carta a cada jugador, "Jim tu primero" Hablo Lou dirigiendo su mirada al chofer de autobús que al oír la petición se sobresalto un poco, como a alguien que le tocan el hombro por la espalda sin saber que hay alguien en la habitación, voltea lentamente la carta mostrando un 10 de corazones y dando un profundo respiro voltea a ver a sus compañeros y empujando levemente el brazo de Bert con el codo en indicación de que el era el siguiente, Bert tomo su carta, la levanto y la vio primero, antes de mostrarla a sus compañeros, su sonrisa no se hizo esperar, aventó la carta en la mesa para mostrar un rey de diamantes, aunque la sonrisa duro poco al ver que en el preciso momento en que el celebraba, el viejo cascarrabias de John Trutter daba vuelta a su carta mostrando un 2 de tréboles, dando así fin, a ese juego que literalmente había sido credo por... si por el.... "Es tiempo John - dijo Lou con la voz que esos hombres recordarían por siempre - vamos no perdamos tiempo, hay mas trabajo que tengo que hacer", apenas se había levantado John, cuando repentinamente se levanta Jim y dirijiendose a Lou en tono de queja le recrimina "Espera un momento amigo, esto no es justo, el pobre de John te invita a su casa, te da de su cerveza, te invita de su comida aunque poca pero de todo corazón y tu con toda la tranquilidad del mundo llegas dices hola soy Lucifer y vengo a llevarte, vamos hombre eso no es justo, debes de darle la oportunidad de ganar de vuelta su alma", "Es cierto Lou, John tiene el derecho de ganarse su alma de vuelta - Repitió Bert con tono de seguridad - no se como hagan las cosas en el Infierno pero de donde yo vengo hacemos las cosas diferentes!", " Yque proponen?" Contesta Lou extrañado y ansioso como si deseara demostrar algo, "Otro Juego de cartas" dice Jim, "Muy bien - dice Lou con esa sonrisa que solo el puede mostrar y volviéndose a sentar en su silla - Cual juego?", "LOW BALL" Se adelanta John gruñiendo una vez mas, con esa voz ronca y grave que le dejaran 35 años de marlboro y whiskey barato, "Que es eso?- le pregunta Bert a Jim con la cara de un niño de primaria al explicarle cosas que solo pitagoras conocería - eso es bueno o es malo?", "Es una magnifica idea!! - Le contesta Jim sentándose y explicándole a su compañero sin esconder la sonrisa que apareció en su rostro - el LOW BALL es un juego inverso al poker, en este juego el que tenga la peor mano gana, osea que si Lou sigue con sus tercias de 6 como lo ha hecho desde que llego y John saca cualquier juego peor, incluso si no tiene juego, ganara!!", John sin quitarle la mirada al invitado incomodo revolvió las cartas sin destreza, pero eficazmente, "Que va a apostar señor Louis C. Fernandez?" Le pregunta John, "18 Dolares amigo John", Responde Lou, "Ni loco, 6 + 6 + 6 igual a 18, no quiero nada que tenga que ver con ese numero en este juego" Sonrió John mientras seguía revolviendo el mazo..."Serán 17 entonces" replico Lou mientras tendía su mano para tomar las cartas que John le había tirado, los dos voltearon las cartas, no las vieron ni un segundo, agarraron dos cartas al azar y las cambiaron, sin ver siquiera que era lo que habían obtenido. "Dos dolares mas, para ver tus cartas John, vamos, muestrame lo que tienes allí" Le pidió Lou ansioso, al casi condenado John Trutter, John levanta la primer carta, 3 de diamantes, lentamente levanta la segunda, 5 de diamantes, la tercera y cuarta casi al unisono, 5 de tréboles, 5 de corazones... se toma un tiempo, respira profundo, cierra los ojos.... la ultima carta.... 5 de espadas..."Demonios viejo que maldita suerte tienes" le dice Bert al desgraciado de John, "Espera - Dice en voz alta Jim - Todavía no hemos visto lo que tiene nuestro invitado", John mueve las cejas y guia su mirada hacia las cartas de Lou haciendo el gesto de que comience a voltear su juego... Lou sin ver las cartas y de izquierda a derecha las empieza a voltear...7 de diamantes... Segunda carta, 6 de tréboles... tercera, 6 de espadas.... cuarta, 6 de corazones..."Creo que volviste a perder - La voz amenazante de Lou se hiso presente con un volumen mas fuerte que el que hubiera usado toda la noche - ya esta bien de juegos... vámonos John", "Espera - Grito Bert - ... aun no has mostrado la otra carta, si tienes ese otro 6 tu habrás perdido Señor Louis C. Fernandez", La cara del invitado se torno tétrica, solo movió los ojos para lanzar una mirada a Bert, una mirada que de ser una espada habría matado a un batallón completo, extendió la mano nuevamente... tomo la carta y lentamente le dio vuelta..."Que esta sucediendo - Dice Nick extrañado al ver la seriedad en las caras de los jugadores - deje de oírlos hace 5 minutos, pensé que me habían dejado solo en el baño", "No sucede nada, Lou en realidad es el Diablo y desea el alma de John - Le responde Bert sin dejar de ver la mano de Lou - Y ahora John se la apostó contra 19 dolares, calla y pon atención", lentamente Lou retira la mano de encima de la carta... La carta estaba marcada, donde debería haber números o letras y símbolos, había una muerte con su inseparable guadaña en una mano y en la otra un pergamino, donde podrías leer las palabras  "TU PIERDES"... Lou se levanta de la mesa, toma su abrigo que estaba en el sillón a sus espaldas, y de repente el calor que se sentía en la habitación desaparece y el frió empieza a helar la casa, sin decir nada John se levanta y ve a sus amigos los cuales solo pueden hacer una mueca de perdida, "Me regalarías tu auto John - Le pregunta Bert - El mio hace un ruido muy extraño", "Callate estúpido! - Jim lo regaña mientras le pega con el codo en el estomago - Que no te das cuenta de la situación?". Mientras se dirigían a la puerta, Nick estira la mano para tomar esa extraña carta que jamas había visto, Lou se da cuenta y le grita furioso a Nick" NOOOO!, IMBÉCIL!", pero fue demasiado tarde porque el bonachón de Nick Smith ya la había tomado, y cuando se la acerca para revisarla bien,  esta carta empieza a despintarse, como un carro viejo al cual se le caen las cascaras de pintura, debajo de esa muerte, esa guadaña y ese pergamino se encontraba un fabuloso 6 de diamantes... "Maldito tramposo, nos habías engañado - dijo John con molestia pero con una enorme sonrisa en el rostro - JA JA JA , creí que no la contaba ja ja ja", "Nos querías engañar señor Lou - Reclaman Jim y Bert - eso no es de caballeros" , "Bueno que podían esperar de mi señores - Les responde tranquilamente Lou a los demás - me gusta el juego, pero no dejo de ser quien soy... me he pasado una excelente velada amigos, pero creo que mi tiempo aquí se alargo demasiado, como corre el tiempo cuando uno se divierte - tomo su sombrero y se dirigió a la puerta - Se darán cuenta que les deje unas buenas cervezas frías en el refrigerador, como regalo después de tan interesante velada, hacia siglos que no me paseaba por acá y tengo que decirles que, en verdad me divertí amigos, la próxima reunión sera en mi casa y me asegurare de que todos ustedes estén presentes...