Molesto por tener que hacer su rutina diaria - Terminando de cortar la leña tienes que almacenarla en el granero, y no estés refunfuñando como siempre Xavierito - le diría su abuela antes de enfermarse - "esa mujer jamas morirá, es mas fuerte que un oso"- decía el padre de Xavier y el solo sonreía y seguía refunfuñando al cortar la leña; Xavier era un niño de 13 años tan maduro como para ir a cazar solo, pero tan niño que aun le temblaba la mano al ver el moribundo rostro de su abuela recostada en la cama, con ese ojo en blanco, balbuceando sonidos que habría que poner demasiada atención para entender que en realidad estaba tratando de tararear una vieja canción de Sinatra.
Estaba por terminar la casi interminable pila de troncos partidos a la mitad cuando llega el Señor Bellami el tendero del pueblo, urgido por encontrar la puerta de entrada de la cabaña, y gritándole a mi madre - Señora Curtis por favor necesita venir a ver a mi hija esta a punto de parir - le dijo con tanta preocupación, que la madre del muchacho inmediatamente dejo de pelar las papas que iba a cocer para la cena - rápido Cordelia trae mi maletín que esta en el despacho de tu padre- le dijo a su hija, ella hizo caso y mas rápido de lo que se diera cuenta Xavier, su madre ya le estaba dando instrucciones....
-"Ya sabes cual es la medicina que necesita la abuela, las medidas están en la mesa de su cuarto, cuídala bien yo espero no tardarme demasiado"- Le dijo su madre, se subieron en el coche la Dra. Curtis y su hija Cordelia como enfermera, el puberto se quedo viendo el maletero de la camioneta de su madre hasta que se perdió en el sendero, lentamente se da cuenta que se quedo solo con la abuela y lentamente con una mirada de desconfianza o lo que sea que ese tipo de sentimiento que uno tiene cuando se ha ido la luz y aunque estas en tu cuarto temes toparte con algo desconocido, voltea a la cabaña y por un momento solo piensa en el temor que le da entrar en ella, sin nadie mas que la imagen de su abuela enferma y demacrada dentro.
Dos horas despues del incidente el muchacho trataba de no poner mucha atención en el reloj porque sabia que no tardaba en llegar la hora de darle su medicina a la abuela y tendría que ir a verla, recostado en el sofá de la sala pensaba, no era que le diera repugnancia, era mas bien todos los relatos que los hermanos de su padre, que le habían dicho desde pequeño solo para molestarlo y aprovechando el ojo blanco que tenia la señora a causa del glaucoma, "es una bruja muy poderosa", "Tiene un libro de hechizos escondido en su cuarto", "ella vuela de noche sin necesidad de escoba", la vieja no era una persona malvada, pero tampoco era lo mas amable del pueblo, era parca y ese ojo blanco le venia muy bien a su aspecto de señora ruda y malencarada.
6:30 pm, el dia se torno rojo por el atardecer, de esos atardeceres en los que el rojo del sol se convierte en purpura y luego azul marino en cuestión de un parpadeo, todavía no se metía el sol cuando las estrellas ya le apresuraban para que terminara de esconderse, 6:30 la hora que el esperaba que no llegara y exactamente cuando el reloj no termina de avisar la hora, el grito dolorido de la mujer enclaustrada, quien hubiera imaginado que tuviera una enfermedad con ese tipo de pulmones, fue un grito parecido al rechinido de un coche antes de chocar, contrariando a la voz gruesa del mujerón que era hace 2 años, y refinando el temor que tenia el muchacho al saber que ese ruido se alojaba en el cuarto al fondo del pasillo que en realidad no era tan largo ni tan oscuro pero a la vista del chico parecía una pendiente de esas que solo a Dante se le fueron a ocurrir en la Divina Comedia - XAVIERIN LAS MEDICINAS!- y el muchacho obedeció.....
Preparó muy bien los 2 frascos de la infusión que su madre le había enseñado tantas veces, las sirvió en una tasa de te de esas finas que le gustan a los viejos, las mezclo con leche tibia y se encamino a la puerta, al entrar resintió el olor de la habitación, madera, humedad y muerte o por lo menos así se imaginaba el ese peculiar aroma que llenaba el cuarto, lentamente se acerco a la cama teniendo mucho cuidado de no voltear a ver el rostro de su abuela y mucho menos el ojo blanco de buitre diría Allan Poe, se acerca a la mesita del cuarto a un lado de la cama y pone las pastillas en el mortero como indica la nota que ya se encontraba alli, vierte el polvo en la infusión y se acerca a ella, "parece que murio y no le avisaron" pensó y le extendio la mano lentamente...
cuando de repente la mujer se levanta como lo hizo alguna vez el Dracula de Stocker arqueando la espalda hasta quedar sentada como jalada por hilos invisibles y respirando profundamente como las personas que se quedan dormidas demasiado tiempo boca abajo y entre sueños sienten que se ahogan, el no pudo musitar sonido... se quedo completamente petrificado, y ese sudor frío que corría por su espalda seria facilmente identificado como terror.... la mujer gira lentamente su cabeza y lo ve directamente a los ojos, toma la tasa y se vuelve a acostar... el toma la tasa y trata de salir disparado... pero antes de terminar de levantarse la abuela le toma el brazo y lo jala, el como acto reflejo sin pensarlo siquiera trata de zafarse con la otra mano pero si querer estalla la tasa en la frente de la vieja y cae en la misma cama, el por fin esta libre y puede huir de ahí... al dar el salto tropieza con el tablón roto que el abuelo nunca pudo arreglar.... el cae de bruces al atorarse sus zapatos en el agujero escondido a la vista de todos, el miedo jamas dejo su cuerpo ni un segundo y al contrario lo asfixio aun mas cuando se dio cuenta que del agujero brotaba una especie de luz como si una especie de energía saliera de ese pozo...
El al principio no se detuvo a pensar que vio o que le paso a la abuela con ese golpe que seguramente a ella le había arrebatado cualquier rastro de vida que pudiera tener, salio de la cabaña para poder respirar pues sentía que algo le aprisionaba el pecho, el frío golpeo su cara como una bofetada y decidió volver a meterse a la casa... lo dije desde un principio era maduro y a la vez era un niño, sabia que el frío lo podría matar a el mas rápido de lo que el lo había hecho con la vieja...
Se sacudió las botas y entro de nuevo a la cabaña.... tenia que asegurarse que la vieja estaba viva o no, pero no podía esperar a que llegara su madre y viera todo el desorden que había, y si la mujer estaba sangrando por el golpe que le propino, y si aun vivía y podía ayudarla.... esos pensamientos no lo iban a dejar vivir tenia que volver al cuarto, y tenia que saber que cosa era lo que se encontraba en ese pozo cubierto con un tablón carcomido por las termitas....
Rechinaba los dientes como ese ruido que uno no desea oír jamas el rechinido de una vieja puerta oxidada en una casa de espantos, un paso a la vez, le empezaron a doler las quijadas de tanto apretar los dientes, un paso mas, en conflicto se retaban, su valor y sus pies para caminar, abrió la puerta, desde ahí la mujer se veía bien, otro paso mas, "respira,tonto, respira despacio" no dejaba de repetirse por fin se acerca a ella, y ella tendida boca arriba, sin movimiento aparente, con el ojo bueno cerrado y el ojo de buitre abierto como esperando a que la muerte llegara por el,
pero aun así no estaba seguro de que estuviera muerta, y no tenia idea de como comprobarlo y jamas lo podrían obligar a pegarle un oído en el pecho para oír sus latidos, que podía hacer... se sentó un tiempo a ver si la veía respirar, pero su propia respiración agitada y sus nervios no lo podían mantener firme, no sabia si respiraba o era el mismo temblando de miedo, de repente la idea fantástica... "IDIOTA ponle un espejo debajo de la nariz..... si aun respira, lo empañara, si no, pues la habrás matado" ; mas se tardo en pensarlo que en llevarlo a cabo, en la mesita del cuarto había un espejo, de los que usan para peinarla despues de bañarla.... lo toma y se le vuelve a acercar, lentamente le acerca el espejo, siente el deja vou de hace unos momentos cuando le acercaba la tasa con la medicina, pero esta vez esta su mirada cuidando las reacciones de la vieja,esta vez no lo tomaría por sorpresa, "NADA, NI UN MOVIMIENTO NI RESPIRACIÓN NI NADA" se recrimino, se aparto del cuerpo, el cual no sufrió mella por el golpe recibido, si, estaban preparados para esto, pero el había sido el que la guiara al final y no de una manera agradable, pero en fin eso tenia que pasar... se repetía a la vez que levantaba los pedasos de tasa que quedaron esparcidos al rededor de la cama.....
Habiendo terminado de recoger, su mente se clavó en el tablón, y en el hoyo que eso cubría, su miedo se redujo considerablemente al darse cuenta que la abuela murió, "ahora ya descansa en paz, y yo lo haré también" musitó en voz baja, mientras se agachaba para sacar el pedazo de madera mal acomodado en el piso que unos minutos antes lo hubiera podido matar del susto, levanta la tabla, y la luz que parecía salir de ahí hace unos momentos... no existía mas, lo inquietante no fue meter la mano en ese agujero, lo de verdad inquietante fue el silencio que se apodero de sus oídos, como el zumbido que resulta despues de haber escuchado a SLAYER a todo volumen durante todo el día, mete la mano, y saca un viejo libro de pastas gruesas y rojas, al abrirlo hay un dibujo antiguo de lo que parece ser un árbol genealógico, la ultima figura se parece a la mujer que acaba de ver morir hace ya 15 minutos, siguiente pagina, el titulo le refresca la memoria como un balde de agua helada " ECANTAMIÉNTO: EL OJO QUE LO VE TODO". El reflejo de Xavier fue voltear inmediatamente a ver a su abuela y a su ojo de buitre, blanco y frío como una mortaja, pero la explosión que lleno sus sentidos de terror fue ver la cama vacía....
Rápidamente al voltear hacía la puerta siente una mano que lo jala hacia el pozo donde el libro estaba escondido, se aferra ala tablas del piso con las unñas perp esa mano los igue atrayendo con una fuerza de ultratumba sus gritos se funden con el grito -XAVIERIN LAS MEDICINAS-...
Son las 6:30 y la abuela lo despierta de su sueño horrendo, ya es hora de la medicina y XAVIERIN estaba recostado en el sofá de la sala esperando a que diera la hora de entrar al cuarto y ver aquel ojo blanco que le causa tanto miedo.
Eran un día muy frío de Enero, el mas frío que un muchacho pudiera olvidar....
1 comentario:
Xavier se levanta con las manos Humedas, y la abuela le toma el rostro... El lu unico que puede hacer es gritar, no poder esconder su miedo... mientras ese ojo color muerte esta frente a el...
Xavier lo unico q puede hacer es tomar una taza de cafe que esta a su lado en la mesa de las medicinas.. y se lo embarra en la cabeza a la viejesita...
y dice....
''Luis?... Jorge?'' xD
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